La meditación, el camino a la reflexión

Meditar y reflexionar pueden parecer dos ideas similares, e incluso puede pensarse que se refieren a un mismo concepto.

Todos hemos utilizado en alguna oportunidad ambos términos como si fuesen uno solo, lo cierto es que al conceptualizar debemos marcar diferencias y darle a cada palabra su verdadero y más profundo significado.

Al mismo tiempo entiendo y comparto la idea de que definir con palabras algo como la meditación le quita gran parte de su significado, meditar va más allá de definiciones, conceptos y explicaciones, para comprender qué significa hay una sola acción que tomar, y eso es meditar, tal como lo comparto en margari yoga esencial.

También en este espacio, me gustaría compartir contigo ambas concepciones y sus implicaciones en el bienestar y en la claridad de pensamiento del ser humano.

En términos simples, la meditación puede definirse como: “el acto de llevar la atención a un objeto o un pensamiento concreto”.

Esto puede ser cualquier cosa, puede ser la respiración o puede ser a tu interiorización, el objeto es una de las características que distingue a las distintas técnicas de meditación.

Como profesora de yoga en mi experiencia puedo destacar que uno de los aspectos más importantes del meditar es el aprender a dejar fuera el acto juzgar, lo que en yoga le llamamos shaksi o conciencia testigo.

Esta práctica de meditar significa liberarte de prejuicios y de la crítica lo que conlleva a una forma de vida más liberadora.

Entonces, vamos construyendo ese concepto, meditar es la acción de llevar la atención plena a un objeto, mientras que la atención está en ese objeto de forma exclusiva, hasta aquí todo parece claro, pero muchos se preguntarán, ¿para qué?

El objetivo es acercarse a tu ser interior lo que la mente en ocasionas no nos lo permite por su búsqueda incesante de respuestas, de allí que una de los primeros pasos al aprender a meditar es silenciar la mente para acercarnos a descubrir nuestro interior.

Los expertos coinciden en los beneficios de la meditación para la salud física y el bienestar emocional, y yo añadiríatambién que permite pensar en forma más clara y objetiva acerca de las distintas situaciones que se nos presentan en la vida diaria, acá es donde se unen el camino de la meditación y la reflexión.

Reflexionar implica racionalizar, analizar, pensar de forma lógica y tener en cuenta varias opciones en relación a un asunto en particular.

¿Cómo se encuentran sus caminos?

La respuesta es muy simple, al meditar, más allá de los beneficios físicos, la mente se despeja, podemos pensar más claramente y como consecuencia tomar mejores decisiones, es decir, reflexionamos desde la tranquilidad y se amplían de esta forma nuestras capacidades de pensamiento lógico y de racionalización.

Hemos añadido otro beneficio a la meditación, la claridad mental producto de esta nos permite observar los eventos externos con más calma y objetividad de forma que podamos ver todas las aristas que implica formarse una opinión o la toma de una decisión.

A continuación, ahondaremos un poco más en ambos conceptos y en cómo uno ayuda al otro para mejorar la calidad de nuestras vidas, siempre desde un punto de vista yogui y muy personal.

Meditación y yoga

Desde la práctica del yoga se pueden alcanzar estados meditativos profundos y duraderos, es por ello, que muchas personas las asocian, me corresponde aquí hacer ciertas salvedades.

Si bien el yoga y la meditación están íntimamente relacionados, no resultan incluyentes, es decir, se puede meditar sin practicar yoga y se puede hacer yoga sin llegar a un estado meditativo.

Los pilares de la meditación podría decirse que son:

  • Relajación del cuerpo;
  • Calma en la mente y;
  • Respiración consciente.

 De esta forma encontramos la primera aproximación al yoga.

En una práctica de esta disciplina (cualquiera que sea su estilo) se pueden conseguir los pilares: las asanas (posturas) trabajan el cuerpo físico y el fin último es relajarlo, distintas técnicas de respiración están presentes durante toda la práctica y, mientras tu cuerpo físico está activado y tu atención está en la respiración, la mente se calma.

En síntesis, estas son las razones por las que el yoga puede prepararnos para acceder a estados de meditación, recordemos que la “Dhyana” es el séptimo paso del yoga.

Aunque también existen metodologías y técnicas que pueden llevarnos a meditar fuera del yoga, recordemos algunas.

Tipos de meditación

A medida que la práctica de la meditación se ha extendido por el mundo y una vez que la ciencia ha comenzado a divulgar sus beneficios, también han crecido las tipologías, intentaré resumir las que considero más accesibles y populares.

Budista o Vipassana

Un tipo de meditación ancestral que busca la armonía en mente y cuerpo.

Se logra cuando se alcanzan estados de tranquilidad y su fin último es estimular la intuición, la claridad de pensamientos y el conocimiento, se busca que logremos ver las “cosas como son”.

Mindfulness

Un término muy en boga y muy occidentalizado.

Sus principios apuntan a dejar de lado los acontecimientos pasados y los que vendrán para centrar la atención en el momento presente, en esta técnica de meditación no se incluyen aspectos sagrados o espirituales.

No hay lugar para el misticismo oriental, pero al igual que otras técnicas busca la calma y la tranquilidad de la mente.

Zen

Es la concepción que el budismo Zen le da a la práctica de la meditación, su principal precepto que está relacionado con el control del cuerpo y a la supresión de lo superfluo e innecesario, tanto material como espiritual.

Trascendental

En esta se utilizan sonidos, palabras sagradas o “mantras”.

Se recitan los mantras repetidamente hasta que se obtenga una conexión con el ser interior y se alcance la calma, los mantras van acompañados de posturas y técnicas de respiración.

Beneficios de la meditación

Los beneficios son tanto para el cuerpo como para la mente, en esta sección me enfocaré en los beneficios de la actividad mental.

Sólo por enumerar y sin ánimo de exclusiones, te menciono solo cinco de los innumerables beneficios de la meditación sobre el cerebro, neurológicamente hablando:

  • Reduce la actividad de las redes neuronales de auto referencia (ego).
  • Hace del envejecimiento cerebral un proceso más lento.
  • Ayuda a disminuir y controlar la ansiedad, la angustia y la depresión.
  • Aumenta la concentración y la memoria.
  • Mejora la autopercepción del propio cuerpo.

Estos beneficios, comprobados y ratificados por estudios científicos, sin duda alguna estimulan y fortalecen los procesos de claridad mental, la base de la reflexión.

Claridad mental y reflexión

La búsqueda de la claridad mental suele ser una de las motivaciones más recurrentes de quienes se acercan a la meditación, y también una de las promesas de quienes promueven distintas técnicas de meditación.

Y es que, la claridad mental es una consecuencia directa de la meditación en cualquiera de sus tipos, por claridad mental entendemos el cese o la disminución de la cascada de pensamientos que abarrotan nuestra mente.

Los pensamientos son para nuestra mente como las nubes oscuras que no nos dejan ver el sol, una vez que pasa la tormenta y viene la calma, el cielo se despeja y claramente aparece el sol, así funciona la mente y la meditación lo que trae es esa calma.

Ni los pensamientos ni la realidad desaparecen, solo ocupan el espacio que deben ocupar y esperan su turno para ser atendidos.

Al obtener calma en los pensamientos, y conseguir paz y tranquilidad nuestro cerebro desarrolla la capacidad de evaluar cada situación en su justa dimensión dándole a cada situación un lugar y momento justo.

Allí la claridad mental aparece para dejarnos ver cómo actuar, la lógica al pensar se facilita y analizar las situaciones se vuelve más sencillo, y adivinen que, a esto es a lo que se conoce como reflexión.

Al tener una mente clara, con los pensamientos ordenados se estimulan centros neuronales y cerebrales que te permiten:

  •  
  • Mejorar la percepción interior.
  • Mejorar la observación del exterior.
  • Facilitar el aprendizaje.

Con estas habilidades fortalecidas, tomar decisiones estudiadas y desde la calma es más fácil y productivo, ya que no se desperdician energías en pensamientos e información inútil, solo estarás tomando en cuenta lo realmente es pertinente para decidir, y de nuevo, estarás reflexionando con menos ruido e interrupciones.

Ser más productivo, consecuencia de la meditación

Si la paz mental, la tranquilidad y la espiritualidad no son lo tuyo, quizás saber que al meditar y alcanzar ese estado reflexivo y de disminución de pensamientos inútiles te hará más productivo en tu trabajo y en tu día a día se convierta en la razón por la que te decidas a darle una oportunidad a la meditación en tu vida.

Introducir prácticas meditativas en la vida diaria aporta muchos beneficios y no toma mucho tiempo o esfuerzo.

Desde el punto de vista de la salud mental están suficientemente demostradas sus bondades, lo que confirma la sabiduría ancestral de muchas culturas orientales que la incluían e incluyen desde muy temprana edad en sus rutinas.

La meditación puede ayudar en muchos sentidos a llevar una vida más plena y equilibrada en armonía con los demás seres vivos y con tu entorno.

Reflexionemos sobre la meditación

El título de este artículo, refleja lo que he venido desarrollando en cuanto a la manera en que meditar interviene en los procesos de claridad mental que favorecen la reflexión y la toma de decisiones, incluso de cómo esta mejora la productividad laboral.

Toda esta información es clara y contundente, pero por mi propia experiencia sé que comenzar a meditar no es un proceso tan simple, ni sus efectos son tan inmediatos o automáticos, es la práctica y la constancia los que harán que puedas comenzar a experimentar estos beneficios.

Comenzar a meditar, como ya mencioné, requiere de pocos recursos y de poco tiempo, lo que sí no debe faltarte es la paciencia y las ganas, un lugar tranquilo es indispensable para iniciarte, después ya no tanto, en internet podrás encontrar miles de instructivos, textos y tutoriales, cada uno con distintos métodos y consejos.

Desde este punto inicial ya debes priorizar lo que resuene contigo, con tus metas y con tu personalidad, si el objetivo principal es alcanzar claridad mental.

El enfoque estará en calmar la maraña de pensamientos y de a poco conseguir atender solo a los que te sean útiles para tus decisiones, lo ideal sería atender uno a la vez.

La intención de estas líneas es darte pistas de todas las ventajas que tendría para tu vida iniciarte en la meditación y todas las posibilidades que esta práctica podrían abrirte.

También que veas como el yoga en casa puede ser ese primer acercamiento con la meditación, esta práctica te conecta con tu cuerpo físico, con la respiración y la relajación por lo que puede resultar ideal para comenzar a experimentar con la idea de calmar la mente.

Una vez que sabemos cuáles son los beneficios que podemos obtener de la meditación y tengamos claro que existen distintos tipos de meditación podremos decantarnos por uno de ellos o simplemente puedes ir probando hasta dar con el que más te haga sentir en conexión.

El resto es practicar y ser constante, los obstáculos y la frustración se harán presentes siempre, pero esos son solo parte del proceso de acceder a un estado meditativo.

Recuerda que no juzgarte es tan esencial como respirar, si no lo consigues no desesperes y sigue intentando, pronto conseguirás resultados y agradecerás haber perseverado.

En los primeros párrafos te dije que mucha de mi experiencia está reflejada en estas líneas y como yogui puedo recomendarte que inicies una práctica de yoga como una primera aproximación a la meditación de esta forma irás entendiendo el placer de una mente quieta y de una relajación profunda.

Meditar es un placer que se queda dentro y genera bienestar que cada vez se hace más duradero en el tiempo, estudios científicos y años de práctica en culturas ancestrales lo han demostrado, pero no es sino la experiencia individual y única de cada ser lo que eleva esta práctica a una categoría de felicidad y bienestar superior.

¿Tú?, ¿Ya meditas? Cuéntame tu
propia experiencia

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